En el año 2014, la
División de Psicología del Deporte del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicología del España consultó al
Ministerio de Educación (
ver enlace pinchando aquí) sobre una figura que aparecía de vez en cuando cerca de algunos deportistas y deportes: el
coach deportivo.
Las preguntas más o menos eran: ¿Qué es eso de coach deportivo? ¿De qué se encarga? ¿Qué formación tiene? ¿Quién lo regula?...
La respuesta fue clara:
- No existe formalmente la profesión de coach deportivo, entrenador actitudinal o mental.
- No existe, por tanto, ninguna formación ni centro oficial que pueda dar una titulación oficial en coach deportivo, entrenador actitudinal o mental.
- Si que existe formación en contenidos de coaching en másteres universitarios o de entidades privadas. Es decir, que den formación en estrategias de coaching, pero en ningún caso conduce o determina un ejercicio profesional específico y diferenciado de las titulaciones ya reconocidas, como es el caso de la Psicología.
Es decir, el coaching es una herramienta (muy buena si se utiliza bien, por cierto), una metodología que proviene de la ciencia que estudia el comportamiento humano, que es la psicología. Pero no es una profesión. Una profesión está regulada (con un código deontológico), tiene una formación reglada por los organismos competentes (como Ministerio de Educación o Conselleria, ANECA…) y está sujeta a unas normas de calidad que pueden ser cuestionadas por los organismos competentes (por ejemplo si un médico se equivoca gravemente puede ser juzgado por ello, al igual que un psicólogo o un fisioterapeuta o un graduado o licenciado en educación física o ciencias del deporte…). Otras herramientas psicológicas que pueden utilizarlas los demás profesionales son la asertividad, empatía, manejo del lenguaje (comunicación), estrategias motivacionales… pero no son profesiones en sí mismas.
Hace años, los equipos de fútbol empezaron a incorporar la figura del preparador físico. En muchos casos era un Licenciado en Educación Física (ahora Ciencias del Deporte o similar, la nomenclatura ha sufrido alguna variación) pero también ocuparon ese lugar personajes que no tenían esa formación y que aparentemente sabían mucho de entrenar la parte física. También ocurrió con los masajistas de antaño, que hacían casi “de todo”. O si había médico, valía casi cualquier médico (de formación en ginecología, pediatría o lo que fuera). Ahora ya no ocurre eso. El preparador físico tiene ficha como tal y es un licenciado o graduado en Educación Física o Ciencias del Deporte, el masajista no existe sino que está el fisioterapeuta, el médico está especializado en medicina del deporte… y también los entrenadores han de estar formados, titulados adecuadamente y asociados al comité de entrenadores. Todo bien reglado.
El Consejo General de la Psicología, a través de su División en Psicología del Deporte, velando por el adecuado funcionamiento del profesional mental en el deporte, que es el psicólogo deportivo, lanzó hace poco una Acreditación Profesional de Psicólogo Experto en Psicología del Deporte, donde existen requisitos de (tras ser licenciado o graduado en psicología) formación específica en psicología del deporte, experiencia aplicada… que busca reconocer a aquellos profesionales que realmente están capacitados para trabajar con personas que buscan desarrollarse y conseguir éxitos en el deporte. Es decir, se acoge a los principios de otras profesiones (como los entrenadores, médicos, fisioterapeutas, Licenciados o Graduados en Ciencias del Deporte, Técnicos Deportivos…). ¿Por qué aún se busca a otros personajes que no cumplen estos criterios? ¿Volvemos a la época en que el preparador físico, masajista… era cualquiera o el médico casi también?
La preparación psicológica o mental es una cosa seria. Es cierto que todos los profesionales pueden (y deben) utilizar la psicología para hacer mejor su trabajo; ahora bien, si se contrata a un profesional mental ¿por qué no se busca a un profesional (de verdad, regulado) y no a cualquiera? ¿Quién tiene que hacer ese trabajo mental más específico, asesorar adecuadamente, planificar la parte psicológica… un personaje sin reconocimiento profesional?
Parece que, por haber sido ex deportista, tener ciertas habilidades “impactantes”, una mínima formación, buena promoción y buenos contactos es suficiente para ocupar ciertos cargos. ¿Es lo que ocurría antes con los preparadores físicos, masajistas o similar?
El profesional mental en el deporte es el psicólogo/a del deporte (no cualquier psicólogo/a, sino alguien que realmente sabe hacer ese trabajo). Igual que el profesional de los aspectos condicionales (físicos) es el Licenciado o Graduado en Ciencias del Deporte… ¿Volvemos a lo de antes? ¿Por qué la
Real Sociedad (
ver noticia en marca.com) contrata a un
coach mental, a una figura que no existe?
David Peris Delcampo, Presidente de Associació de Psicologia de l'Esport de la Comunitat Valenciana (APECVA),
Vicepresidente de la Federación Española de Psicología del Deporte, 1 de agosto de 2018
Nota: (la imagen del artículo está extraída de marca.es, del enlace que se cita en el texto)
PD: Para conocer diversas acciones aplicadas de psicólogos del deporte en fútbol (que están más centrados en ayudar a sus deportistas y técnicos que en "vender su trabajo") es posible visitar el Monográfico de "Psicología Aplicada al Fútbol en España" de la Revista de Psicología Aplicada al Deporte y al Ejercicio (pincha aquí).